Donne assunte dallo Stato dopo meeting notturni con Jerí: nuova crisi per il presidente peruviano
A poco de cumplir cuatro meses de gobierno, la gestión del presidente de Perú, José Jerí, vive un nuevo episodio de controversia que agrega complejidad a una trayectoria ya marcada por escándalos.
A poco de cumplir cuatro meses de gobierno, la gestión del presidente de Perú, José Jerí, vive un nuevo episodio de controversia que agrega complejidad a una trayectoria ya marcada por escándalos. El mandatario, quien asumió la presidencia tras la vacancia de Dina Boluarte, enfrenta ahora una situación que involucra a cinco mujeres que obtuvieron contrataciones gubernamentales tras reunirse con él en horarios nocturnos o en días feriados. La revelación, publicada por el periódico Cuarto Poder, ha generado un debate amplio sobre la transparencia en la gestión pública y la posible existencia de prácticas no éticas. Las investigaciones preliminares indican que estas mujeres, entre 30 y 4 nadie, lograron obtener órdenes de servicio o designaciones en distintas instituciones públicas, incluyendo remuneraciones que alcanzan hasta tres mil dólares mensuales. La situación ha generado reacciones en distintos sectores del poder público, incluyendo organismos de control y la Fiscalía, que han abierto investigaciones para esclarecer los hechos.
El caso de las cinco mujeres se basa en testimonios y registros de visitas que detallan sus encuentros con el presidente. Una de las señaladas, una ingeniera ambiental, acudió al despacho presidencial el 1 de noviembre, alrededor de las siete de la tarde, y se retiró al borde de la medianoche. Veinte días después, obtuvo una orden de servicio para ingresar en la institución peruana de la Seguridad Social, EsSalud, y, una semana más tarde, fue contratada en el Ministerio del Ambiente. Otra mujer, cuya identidad no fue revelada, logró un cargo de comunicación interna en menos de tres semanas. Ambas renunciaron a sus puestos tras la revelación del escándalo, aunque la ingeniera sostuvo en un oficio que sus contrataciones eran legales y que fue víctima de una "exposición pública injusta" que incluyó insinuaciones personales y sexuales. Las imágenes de ambas junto al presidente, publicadas en redes sociales, han generado debates sobre la ética y la transparencia en la gestión del Estado.
El contexto de este episodio se enmarca en una serie de controversias que han afectado la imagen del presidente desde su llegada a la presidencia. José Jerí, de 39 años, asumió el cargo en octubre tras una serie de eventos que incluyeron la inhabilitación del expresidente Martín Vizcarra y la vacancia de Boluarte. A pesar de haber sido denunciado por agresión sexual en 2025, su caso fue archivado y, meses más tarde, fue elegido para presidir el Congreso. Su rápido ascenso a la presidencia, sin embargo, no ha sido suficiente para evitar el escándalo actual. El gobierno enfrenta ahora dos frentes: uno relacionado con reuniones clandestinas con empresarios chinos y otro con las contrataciones de mujeres en el entorno presidencial. La Contraloría, el órgano de control del Estado, ha solicitado información sobre los expedientes de contratación, mientras que la Fiscalía Provincial Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios ha abierto una investigación preliminar.
Las implicaciones de este caso son profundas, ya que cuestionan la legalidad de las contrataciones y la posible existencia de un sistema de privilegios que favorece a ciertos grupos. La investigación preliminar de la Fiscalía podría derivar el caso al fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, si se determina que no se respetaron los principios de legalidad y meritocracia. Además, se han revelado otros casos de contrataciones irregulares de 14 mujeres vinculadas al entorno del presidente, algunas de las cuales no tenían experiencia previa en el sector público ni el perfil técnico requerido. El periodista Alonso Ramos, en un noticiero, denunció una visita prolongada del 31 de octubre, durante la cual una exasesora de Jerí cuando era congresista ingresó al Palacio Presidencial y se retiró al día siguiente. Esta mujer fue contratada posteriormente por el Ejecutivo. Las críticas en la sociedad civil han señalado que el uso de la "razón de género" para justificar estos casos es una estrategia para desviar la atención de prácticas que podrían implicar corrupción.
La situación actual del presidente Jerí refleja la fragilidad de su gobierno, que inició con un gran respaldo popular pero ahora enfrenta una crisis de confianza. A pesar de su apoyo inicial, las revelaciones de escándalos sucesivos han debilitado su imagen y la credibilidad de su mandato. La presión política y social crece, especialmente tras la revelación de las contrataciones irregulares, que podrían afectar la estabilidad del país. Las autoridades están analizando las implicaciones de estos casos, y si se confirma la existencia de irregularidades, podría haber consecuencias legales y políticas. El futuro de Jerí dependerá de la transparencia en las investigaciones y de su capacidad para restablecer la confianza en su gobierno. Mientras tanto, el debate público sobre la ética en la administración pública continúa, con críticas que van desde la denuncia de prácticas corruptas hasta el análisis de cómo los sistemas de poder pueden ser manipulados para beneficio personal.
Fonte: El País Articolo originale
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